Bael, el alado oscuro
No todo es lo que parece ser...
BAEL, EL ALADO OSCURO
Objetos usados para el personaje y la historia: gato, estandarte de una rosa, corona de la silla, dragón en la lámpara, estatuilla de un ser alado, humo de la vela, naranjo, maletín.
Nombre: Bael
Edad: 20
Físico: Pelo negro desaliñado hasta más o menos los hombros, ropa algo harapienta y oscura, unas alas de pluma negra y un gato guía creado a partir de una de sus lágrimas llamado Malaquías.
Personalidad: Es una persona melancólica, solitaria, callada, seria y algo desconfiada excepto con el príncipe. Es algo astuto. Tiene una mente fría al tomar decisiones. Tiende a reprimir sus emociones hasta llegar al punto de explotar dado un momento crítico.
TRANSFONDO
Bael es un chico que ha estado viviendo solo en un bosque cercano al Reino de La Rosa desde que era pequeño. Allí conoció un día al príncipe del reino, que un día, perdido, acabó junto a él. Para Bael, fue la primera persona que no se asustó por su físico, no le excluyó con palabras hirientes y le comprendió como nadie nunca intentó. Esto hizo que se volviera una persona muy importante para él. Es por ello que, tras la batalla que hubo contra el reino enemigo de Las Tinieblas, y que estos maldijeran al príncipe en un eterno sueño, Bael se sintió desolado y enfurecido con aquellos que lo maldijeron y consigo mismo por no haber estado ahí para evitarlo. A partir de aquí buscará la forma de romper esa maldición.
CONFLICTOS
Interno:
"¿Quién soy realmente?"
"¿Por qué soy tan distinto al resto?"
"¿Por qué me odian?"
Interpersonal:
Bael va en busca de la solución a la maldición del príncipe pero hay grupos que intentarán frenarle el paso: El ejército del Reino de Las Tinieblas y una facción de un culto secreto (Los Iluminados) que desea la muerte del príncipe al presagiar un futuro oscuro con el nuevo heredero.
Externo:
La guerra entre los dos grandes reinos y los obstáculos naturales que se pongan en medio durante su viaje.
MOTIVACIONES
Salvar a un ser querido:
Buscar el fruto del árbol de la vida que, según la leyenda, puede romper cualquier maldición para así salvar a la única persona que le ha comprendido.
Saber quién es en realidad:
Bael quiere saber quién es realmente, por qué siempre estuvo solo hasta conocer al príncipe y si existirá gente con sus mismas características físicas. Espera encontrar una respuesta durante su trayecto.
ARCO NARRATIVO
Nos situamos en el mundo de Bhuloka, donde habitan varios reinos siendo los más imponentes el Reino de Las Tinieblas y el Reino de La Rosa, los cuales llevan en conflicto durante milenios. El Bosque Espinoso, situado al lado del palacio del Reino de La Rosa, es el lugar donde Bael ha construido sus recuerdos. Siendo visto como un bicho raro y excluido de la sociedad, fue el único lugar en el que encontró refugio. Maltratado tanto física como mentalmente por aquellos que no lo aceptaban, creó una “coraza” a su alrededor. Dejó de confiar en la gente, no se acercaba a nadie, reprimió sus emociones, se aisló buscando seguridad en la soledad.
Así fue hasta que conoció una mañana al príncipe. Descansando bajo un árbol fue sorprendido por el ruido de una rama quebrada. Abrió repentinamente los ojos y se escondió rápidamente detrás del árbol. Asomado, vio a un chico aparentemente de su misma edad, solamente mejor vestido, rubio y con una expresión de curiosidad. Poco a poco el niño se acercó al alado y, contrario a lo que pensaba que le haría el niño, solamente se emocionó y mostró el aprecio que tenía por su peculiar aspecto. El alado, sorprendido pero aún desconfiado, no salió de su escondrijo. El niño se presentó como Elba y dijo que sería su nuevo amigo. A partir de aquí, Elba se reunía con él casi todos los días para hablar de cosas que le habían pasado o para leer juntos nuevos libros que sacaba de la biblioteca real. Con el paso del tiempo, Bael se abrió a Elba y forjó una confianza que nunca supo que lograría. Por fin tuvo alguien a su lado.
Debido a esto, luego de que el príncipe fuera maldecido durante el largo conflicto contra el Reino de Las Tinieblas, sintió una rabia e impotencia como nunca antes. La única lágrima que derramó por alguien dio lugar a Malaquías, un ser asemejado a un gato formado a partir de humo negro. Este ser, que a la vez es parte de Bael, será su guía a aquello que disipará la maldición. Según Malaquías, existe un fruto que solamente crece en el árbol de Yggrasil capaz de eliminar cualquier hechizo o maldición, y que este se encargará de llevarlo hasta ahí.
Una vez comenzado su periplo, Bael verá las otras perspectivas que desconocía del mundo. Cómo la gente hace daño no solo a los de otra especie sino que también a gente muy similar a ellos o incluso a niños sin familia o de la propia. Cómo no todo el mundo es malo y que también hay momentos en los que uno puede sonreír sin temor alguno. Cómo la compañía de otros a veces es más beneficiosa que encontrar refugio en la soledad. Esto lo logra aprender luego de pasar tiempo con Malaquías y Anfibia, una compañera que se unió a ellos luego de encontrarse en El Pantano del Junco Muerto y ser salvada del monstruo que acechaba a su tribu por Bael, aunque no fuera a propósito.
Una vez alcanzado Yggdrasil, Bael debe tomar una decisión: tomar el fruto pero nunca encontrar a nadie con sus mismas características físicas o no tomarla pero ser conducido al lugar donde todos estos se encuentran. Bael, piensa detenidamente. ¿Dejarlo todo e ir a un lugar con sus iguales?, lo que siempre deseó, ¿o quedarse aquí y salvar al príncipe? Si hubiera sido el de un principio habría escogido sin dudar la primera opción. Sin embargo, decide lo segundo. Ahora está seguro de que, aunque nunca llegue a ver a aquellos que en algún momento deseó que estuvieran a su lado, prefiere quedarse junto a los que, a pesar de ser distintos, no han guardado ningún odio ni desprecio en su corazón hacia este por ser quién es, por ello, decide quedarse en el lugar al que finalmente siente que pertenece y agarra la fruta.
Una vez regresa a la habitación donde se encuentra Elba junto a sus nuevos amigos, le da de comer el fruto. El cuerpo de Elba comienza a iluminarse y deshacerse en pequeñas chispas de luz. Una voz comienza a hablar: "Tú, que has avanzado sin temor alguno por aquello que anhelabas. Tú, que has aprendido lo más importante, lo que uno no consigue solo. Todo ello te ha forjado un corazón de oro, aquel que un verdadero gobernante debe poseer. Ahora, vuelve a ser uno contigo mismo y comienza un nuevo amanecer en el mundo". El cuerpo de Elba desaparece por completo. Sus chispas llegan hasta Bael, haciendo que sus alas se vuelvan blancas como las de un ángel, que en su pelo aparezcan unas mechas rubias y Malaquías se vuelva color crema.
Finalmente, quien era Bael en verdad era el príncipe y heredero Elba, o también dicho, Elba era Bael. Todos aquellos recuerdos de Bael fueron producto de la imaginación de aquel príncipe solitario y desdichado, odiado hasta por sus allegados, donde el único lugar en el que encontraba paz era en el bosque contiguo al palacio donde nadie lo podía perturbar. Una vez maldecido el príncipe, fue cuando su alma, buscando escapar, creó a Bael para que pudiera vivir la historia que él no podría, como las que se encontraban en sus libros. Sin embargo, debido a este viaje, logró aprender cosas que ningún libro le podría haber enseñado a un solitario niño.



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